El pasado 3 de junio, Gernika-Lumo se convirtió en un auténtico laboratorio del comercio con la celebración de una misión impulsada por la Escuela Vasca de Retail, que permitió descubrir desde dentro cómo evolucionan los negocios de proximidad.
La propuesta abandonó el formato teórico para centrarse en la experiencia directa: un recorrido por establecimientos reales donde observar cómo se trabaja el producto, la relación con la clientela o la construcción de marca en el día a día.
Comercio, identidad local y aprendizaje compartido
El itinerario comenzó con Bacalao Urrutxua Makailoak, ligado al entorno del mercado y a la tradición alimentaria, reflejo de un modelo de negocio profundamente arraigado en la cultura local. Iraide explicó cómo selecciona bacalao de primera calidad directamente de proveedores de Islandia, siguiendo el mismo método que utilizaban sus tías hace más de 40 años. Además de la venta del producto, ofrece platos elaborados por encargo, bacalao preparado y una cuidada selección de productos gourmet.
Esa conexión con el origen también estuvo presente en Mai Ona, una tienda que apuesta por una selección cuidada de productos gourmet, con especial atención a la procedencia de cada artículo. María compartió cómo inició el proyecto visitando personalmente a productores para elegir a sus proveedores, destacando la importancia del storytelling para transmitir la historia que hay detrás de cada producto.
La visita continuó en Mai Piu, un comercio de moda femenina lleno de personalidad que refleja el carácter de Maider, diseñadora de moda y escaparatista de formación y comerciante por vocación. El buen gusto y la coherencia del proyecto destacaron entre el grupo, con especial mención a su cuidado Instagram, donde sobresalen vídeos de alta calidad y una estética muy definida.

El comercio independiente también mostró su capacidad de reinventarse en propuestas como _Nw, que fusiona música electrónica y moda masculina en un mismo espacio, generando una atmósfera en la que la experiencia tiene tanto peso como el producto.
A continuación, la visita siguió en Basati Bike, que cuenta con tres establecimientos en Bizkaia, combinando tienda y taller de bicicletas, así como equipamiento, servicio técnico y asesoramiento. Julen explicó cómo la pasión por el ciclismo convierte al equipo en una auténtica familia y cómo generan comunidad con su clientela a través de la confianza y actividades compartidas.
La siguiente parada fue Fermín Berria, un comercio con trayectoria consolidada en la localidad que combina moda femenina, calzado y complementos, incorporando criterios como la durabilidad y el respeto por el entorno.
La identidad propia emergió con fuerza en Kikaren Munduan, donde la moda se articula alrededor de un estilo reconocible y el desarrollo de marca propia. Garbiñe destacó la importancia de conocer bien a su clientela y de organizar la tienda de forma que facilite la experiencia de compra.
La ruta también evidenció el papel creciente de lo digital en Duna, especializada en moda de mujer en tallas grandes. El negocio ha sabido trasladar su propuesta a redes sociales como TikTok, generando comunidad y ampliando su alcance más allá del espacio físico. Sehila destacó por su forma de atender a sus clientas, poniendo en el centro el respeto y el cuidado hacia mujeres que buscan prendas que las favorezcan y les hagan sentirse cómodas y seguras. Detalles como vestuarios amplios, con aire acondicionado y zonas para sentarse reflejan ese enfoque centrado en la experiencia.
Por su parte, Mononoke Zapatería aportó el enfoque de la especialización, centrado en calzado infantil y juvenil, con una oferta pensada para acompañar cada etapa de crecimiento. Maitane explicó la importancia de adaptarse a los cambios del entorno y cómo ha evolucionado el negocio desde su apertura.
En el ámbito del bienestar, Loreder parafarmacia mostró un modelo que integra producto y servicios, con un enfoque global que va más allá de la compra puntual para acompañar al cliente en su cuidado personal. Amaia puso en valor la importancia de la formación y la profesionalidad para ofrecer un asesoramiento de calidad, especialmente en productos relacionados con la salud.
La vertiente más vinculada a la elaboración artesanal se vio en Pastelería Bidaguren Gozotegia, que cuenta con productos propios como los conocidos Ori Beltzas, reforzando el vínculo entre gastronomía e identidad local. Imanol explicó cómo su padre, por pura determinación, creó este dulce con el objetivo de dotar a Gernika de un producto típico propio.
El recorrido concluyó con una de las propuestas más singulares: la visita a Dilei, una tienda de muebles artesanales a medida que utiliza baldosa hidráulica recuperada y que comparte espacio con Amaaeus, especializada en enmarcación artesanal. Leire y Leticia enseñaron su taller, donde conservan materiales como baldosas hidráulicas y pigmentos naturales que les permiten crear piezas únicas, mostrando cómo el comercio puede convertirse también en un espacio de creación y personalización.
Aprender del comercio real
En conjunto, la misión ofreció una visión actual del comercio de proximidad: negocios que combinan tradición e innovación, especialización y experiencia, canal físico y presencia digital.
Esta iniciativa, impulsada por el Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco junto a Eusko Ganberak, forma parte de una estrategia para fortalecer el sector a través del aprendizaje práctico y el intercambio entre profesionales.En conjunto, la misión comercial ofreció una panorámica actual del comercio: negocios que combinan oficio y experimentación, tienda física y canales digitales, especialización y experiencia.
Agradecemos la colaboración de los comercios y anfitriones de Gernika y, por supuesto, a todas las personas participantes por su interés y participación activa. Vuestra implicación es la que hace posibles estas experiencias compartidas.



























